Diseño, construyo y opero software propio para talleres y comercios: cada cliente con su instancia aislada, su subdominio y su base de datos dedicada.
Un sistema genérico obliga al negocio a adaptarse al software. Acá es al revés.
El sistema se construye alrededor de cómo trabajás hoy, no de un flujo genérico que hay que forzar.
Cada cliente tiene su propia base de datos. Un problema en otra instancia nunca te afecta.
Una aplicación en un solo archivo es fácil de auditar, mover o entregar si algún día lo necesitás.
Gestión de talleres de rectificación de motores: órdenes de trabajo, inventario, cartera de clientes, cierre de caja y facturación electrónica.
Red social para dueños de French Poodle, en camino a Google Play y App Store como app freemium.
App móvil de rutas de senderismo, para descubrir y seguir trails.
Sistema para préstamos con garantía prendaria, pensado para casas de empeño de Guanacaste.
Cliente web y móvil para escuchar música desde un servidor Navidrome propio.
Antes de construir para otros, rolotox ordenó un negocio propio. De ahí quedó la costumbre: construir la herramienta exacta que un negocio necesita, no adaptarlo a una plantilla ajena.
El primer sistema construido bajo este enfoque fue para uso propio, antes de ofrecerlo a otros negocios.